(Del Boletín del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias. #234, Enero 2008)

Ángela Acevedo
Quinta Parte
Después de la muerte de Birkhoff la encomienda de velar por el desarrollo matemático en México recayó en Solomon Lefschetz (1884-1972). Lefschetz influyó de manera directa en varias áreas de las matemáticas como la topología algebraica, la geometría algebraica y las ecuaciones diferenciales. Gracias a su influencia consiguió que varios matemáticos
mexicanos, obtuvieran becas en Princeton y otros centros académicos. En todo ese tiempo muchos matemáticos como Roberto Vázquez, José Ádem, Félix Recillas, Guillermo Torres, Emilio Lluis, Gonzalo y Francisco Zubieta y otros profesores destacados establecieron el profundo desarrollo de la matemática que ahora tenemos en la Universidad.
Por haber aportado excepcionales servicios al desarrollo científico del país, se le concedió en 1945 la presea “Águila Azteca” al profesor Lefschetz, como un reconocimiento a
los servicios excepcionales en pro del desarrollo científico del país. En 1955, Lefschetz es nombrado investigador del Instituto de Matemáticas de la UNAM, cargo que ocuparía
hasta 1966 cuando realiza su última visita a México. También apoyó a otros jóvenes estudiantes de matemáticas como Carlos Imaz, Samuel Gitler, Francisco Tomás Pons, Carlos Perelló, Elmar Wilkenkemper, Andrés Sestier y Alberto Verjovsky.


También Lefschetz promovió la reorganización del Boletín de la Sociedad Matemática que se convirtió en una publicación de prestigio y circulación internacional. Para 1956 sus editores eran José Adem y Emilio Lluis. En todo momento, Lefschetz apoyó dicha publicación muchas veces con contribuciones de primera línea y otras haciendo que se conociera en los lugares que él visitaba. Como reconocimiento a los esfuerzos realizados por los científicos mexicanos en el ámbito de la investigación matemática se realizó en 1956, el Symposium Internacional de Topología Algebraica, mismo que se celebró en la Ciudad Universitaria, en agosto de ese año y cuyas memorias se publicaron en 1958. Este simposio es recordado por los topólogos como uno de los mejores congresos hasta ahora organizados, y también sirvió para dar a conocer a la comunidad mundial la presencia de México en el campo de la investigación matemática.  En septiembre de 1959, el Instituto de Matemáticas organizó otra reunión de alcance internacional; el Symposium
Internacional de Ecuaciones Diferenciales.


Fue también bajo la influencia de Lefschetz que Emilio Lluis y Félix Recillas dirigieron sus esfuerzos hacia la geometría algebraica. Samuel Barocio lo hizo hacia las ecuaciones diferenciales. Todos ellos llevaron a cabo brillantes estudios en la Universidad de Princeton. En el periodo comprendido entre los años de 1942 a 1961, muchos de estos egresados de los posgrados en el extranjero realizaron una notable labor de enseñanza e investigación en la Facultad y el Instituto de Matemáticas. Además, con los Congresos Nacionales de la Sociedad Matemática Mexicana se logró contagiar a profesores y alumnos de distintos lugares de nuestro país, del gusto por las distintas ramas de las matemáticas. Muchos de los egresados tanto del Instituto de Matemáticas como de la Facultad de Ciencias, han ayudado con su labor entusiasta a la creación de las carreras de matemáticas en ciudades
de provincia como Mérida, Xalapa. Monterrey, Saltillo, Guadalajara, Puebla y otras ciudades más. Durante los años sesenta se consolidaron muchos grupos de trabajo y nuevos centros se abrieron como el CINVESTAV en el Politécnico y otros científicos como Humberto Cárdenas, Raymundo Bautista, Roberto Martínez Villa, formaron innumerables alumnos que ahora están diseminados en toda la republica. Para la década de los años sesenta, nuestro país ya contaba con un buen número de matemáticos. En 1962 inicia sus actividades el Centro de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. José Adem, hasta entonces investigador del Instituto de Matemáticas, fue el encargado de dirigir este centro de investigación, el que ha tenido a lo largo de estos años gran impacto en el desarrollo matemático mexicano. No debemos olvidar que un poco antes se había establecido la Escuela de Ciencias Físico-Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional, cuyos primeros profesores también eran egresados de la Facultad de Ciencias. Como recordaremos, fue en 1938 cuando el Consejo Universitario aprueba la creación de la Facultad de Ciencias y es encargado de su dirección el ingeniero Ricardo Monges López quien nombraría al año siguiente
como jefe del departamento de Matemáticas a Nápoles Gándara, cargo que éste último ocuparía hasta 1965. A partir de ese momento la Facultad de Ciencias, otorgó los grados de licenciatura en Matemáticas. De los primeras mujeres graduadas se encuentran Rosa Aguirre Sánchez en 1940 y Carmen Alburquerque García en 1943. Luego se
abriría un compás de espera que duró hasta finales de 1949. 

Mientras tanto el programa de maestría fue más fructífero: en 1940, obtiene la maestría en matemáticas Jorge Quijano Lozada; en 1941, Jaime Lifshitz Gay y Roberto Vázquez
García; en 1942, Alberto Barajas Celis, Enrique Bustamante Llaca, Antonio Romero Juárez y Francisco Zubieta Russi; en 1943, Enriqueta González Baz y de la Vega; en 1944,
Guido Munch Paniagua; en 1947 Javier Barros Sierra, Narciso Bassols Batalla, María del Pilar Mercado Doménech y Remigio Valdés Gámez. Después de este año, el programa queda en suspenso y hasta 1954 se vuelve a otorgar otra maestría.

En cuanto a doctorados, después del de Nápoles Gándara en 1940, Roberto Vázquez García lo obtiene en 1947 al igual que Alberto Barajas Celis. Hasta agosto de 1954
Emilio García Riera, defiende su examen de doctorado; en 1957 Samuel Barocio Barrios; en 1961 Carlos Imaz Jahnke. A partir de esa fecha no hubo egresados de maestría y
doctorado debido tal vez a que tan pronto como los estudiantes terminaban su licenciatura, e incluso antes, eran apoyados para salir al extranjero como fue el caso de
Félix Recillas Juárez, Guillermo Torres Díaz, José Adem y Humberto Cárdenas Trigos.


Bibliografía:
Juan José Rivaud, 2000, Las matemáticas: Antecedentes. En:
Las ciencias exactas en México. Arturo Menchaca
Coordinador, FCE, 11-79, pp

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