Raymundo Bautista Ramos

El estilo de Raymundo como matemático, no es fácil de describir, le gusta crear teorías, puede empezar con un problema a primera vista simple, pero siempre tratará de ir más y más lejos, generalizando cosas, tomando otras teorías y tratando de unirlas, dando lugar a unas matemáticas muy creativas y originales, por lo que muchas veces resulta muy difícil convencerlo de ponerle punto final a un trabajo. Si nos permitieran ver a Raymundo haciendo matemáticas a de un espejo, nos sería muy complicado adivinar su nacionalidad, veríamos la pasión del latino, mezclada con la fuerza de un vikingo, la minuciosidad de un relojero suizo y la disciplina de un japonés.

RAYMUNDO BAUTISTA RAMOS, nació en la ciudad de Puebla, en marzo de 1943. Desde muy joven (quizás desde sus estudios de primaria) se empeñó en ser matemático.

 Siendo el mayor de once hermanos, a su familia no le agradó mucho su decisión. Las matemáticas eran una carrera a la que no se le veía ningún futuro (hablando en plata), por lo cual entró a estudiar a la normal para ser maestro de primaria (1960). No duró mucho su obediencia, en menos de dos meses, Raymundo desertaría. Entonces se hizo un pacto: “estudias lo que quieras porque te gusta, pero primero te inscribes en una carrera que sirva para algo”. Raymundo decidió entrar a ingeniería química (1961) e inscribirse simultáneamente en la carrera de físico-matemáticas de la Universidad de Puebla. Empezaron nuevamente los problemas, la carrera era más de física, no había profesores que impartieran las materias de matemáticas y la ingeniería química era demasiado real y al mismo tiempo muy imprecisa, había que hacer ciertos experimentos y tomar mediciones y luego pues a ojo de buen cubero afinar el asunto para que todo saliera bien. Ayudado por su profesor de matemáticas, el Ing. Joaquín Ancona Albertos, Raymundo consigue obtener una beca de la Universidad de Puebla para irse a la Facultad de Ciencias de la UNAM (1963), a terminar su carrera de matemático (1966), con la tesis titulada “Anillos factoriales”, bajo la dirección de Emilio Lluis Riera.

A muchos para quienes las matemáticas representan un campo de conocimiento estático, en el cual no queda ya nada nuevo por descubrir, será motivo de sorpresa –y de orgullo– el enterarse que, además de que las matemáticas son un área tan activa de investigación y estimulante como cualquier otra, contamos entre nosotros con un universitario que tiene el privilegio de haber influenciado el área de su especialidad a tal grado que sus resultados son ya parte esencial de la estructura de las matemáticas, y que sin ellos sería radicalmente diferente.

Video   75 Aniversario Facultad de Ciencias

Mesa redonda de profesores eméritos

La UNAM distingue al doctor Raymundo Bautista como profesor emérito.

Raymundo Bautista Ramos nació el mismo día que Albert Einstein cumplía 69 años. Fue director del Instituto de Matemáticas de la UNAM; pero sus mayores logros los ha obtenido en la academia. Es uno de los miembros más distinguidos de la comunidad matemática mexicana. No sólo ha sobresalido por sus aportes al conocimiento científico, sino también como formador de un selecto y brillante grupo de investigación, dentro del cual ha logrado resultados que le han valido un amplio reconocimiento en el ámbito internacional. Sus trabajos han sido difundidos por medio de publicaciones nacionales y extranjeras de poco tiraje; pero altísima especialización. Para él, como para otros muchos científicos, la ciencia pura es una inversión que las naciones deberían hacer, ya que en el futuro —próximo o lejano— ese conocimiento rendirá sus frutos en forma de una nación más avanzada y progresista.

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