Guillermo Torres Díaz

Uno de los grandes maestros de la matemática mexicana.  Varios de sus trabajos muestran la gran trascendencia de las ideas en ellos plasmadas, al seguir encontrando hasta la actualidad, repercusiones en la moderna teoría de los nudos, teoría que ha adquirido mucha fuerza recientemente.

Guillermo Torres murió el 3 de septiembre de 1990. La comunidad matemática mexicana se encuentra de luto, perdió a uno de sus más grandes maestros.

Como un homenaje por su septuagésimo aniversario, el Consejo Interno del Instituto de Matemáticas, en el año 1989, decidió dedicar este volumen al Doctor Torres. Nadie pensó entonces que sería publicado después de su deceso. 

 

Guillermo Torres nació en Guadalajara Jalisco, el 11 de marzo de 1919. En esa misma ciudad recibió su instrucción primaria. Su bachillerato y sus estudios profesionales los realizó en México, D.F., donde inició la carrera de ingeniero, en la Escuela Nacional de Ingenieros, terminando la carrera de matemático, en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1947 se fue a la Universidad de Princeton, en donde obtuvo los grados de maestro y de doctor. Este último lo alcanzó en 1950 con la tesis he symmetry of the Alezxander polynomial", desarrollada bajo la dirección del profesor R.H. Fox y cuyos resultados han sido reconocidos constantemente, desde entonces hasta la actualidad. Los resultados principales de su tesis aparecieron en el famoso artículo "On the Alexander polynomial", publicado en la revista Annals of Mathematics (Vol. 57, 1953).

Fue becario, con permanencia en la Universidad de Princeton, del Departamento de Estado de los Estados Unidos y de la Fundación Rockefeller. Fue asistente de investigación en la Universidad de Pronceton y posteriormente profesor invitado de la misma. Allí desarrolló diversas actividades alrededor de su tema de trabajo, que fue la teoría de los nudos. Sobre este tema escribió varios artículos más, publicados algunos en la misma revista, Annals of Mathematics, así como otros en los Anales del Instituto de Matemáticas y en Boletín de la Sociedad Matemática Mexicana, revistas, estas últimas, que se vieron apuntaladas por los trabajos del Doctor Torres. Varios de sus trabajos muestran la gran trascendencia de las ideas en ellos plasmadas, al seguir encontrando hasta la actualidad, repercusiones en la moderna teoría de los nudos, teoría que ha adquirido mucha fuerza recientemente.

Muchos de los resultados de Guillermo Torres permanecieron inéditos y fueron, simultánea o posteriormente redescubiertos por otros matemáticos, a quienes hoy se les atribuyen. Uno de sus intereses centrales fue la formación de estudiantes. Esta fue una tarea que realizaba con mucho placer, acentuado por un magnetismo que ejercía hacia estudiantes especialemente brillantes, con quienes disfrutaba verdaderamente su trabajo. Sus cursos, en todos los niveles de la licenciatura y el posgrado en la Facultad de Ciencias, hacían gala de belleza y claridad en la exposición, junto con un rigor y profundidad en la explicación. Indudablemente, su forma tan propia de presentar las matemáticas ha influido de manera decisiva para crear un estilo en nuestro medio matemático y ha contribuido a proporcionar a un gran número de sus alumnos una sólida formación en muchos aspectos de ellas.

Tuvo diversos puestos, entre los que destacan el haber sido Director de la Facultad de Ciencias en la Universidad Nacional Autónoma de México, así como miembro de la Junta de Gobierno de la misma Universidad.

En sus últimos años desarrolló un profundo interés por descifrar los misterios matemáticos de la teoría de la relatividad, buscando obtener una fundamentación matemática de la teoría, precisa y objetiva. Alrededor de estas inquietudes estudiaba intensamente, además de la propia teoría de la relatividad, varios temas, como la geometría diferencial o la mecánica clásica, sin dejar de revisar las ideas nuevas sobre los temas más diversos. Esto se vió reflejado en su importantísima labor, que continuó hasta sus últimos días, de dirigir tesis y organizar seminarios en los que analizaban con detalle estas ideas. A esta fecunda labor de Guillermo Torres debe el medio matemático mexicano en una gran medida su actual diversidad, profundidad y dinamismo.

México, D.F., diciembre de 1990

Carlos Prieto

 

Go to top