Mónica Clapp

 

 No debería sorprendernos que, la Academia Mexicana de Ciencias, por mencionar sólo un ejemplo de una asociación científica a la que se ingresa por invitación de un miembro y según los méritos académicos, desde su fundación en 1959 hasta la fecha (2010), sólo tenga siete mujeres matemáticas. Las dos primeras ingresaron 33 años después de su fundación. Se trata
de las doctoras Mónica Clapp y Hortensia Galeana.

Matemáticas de alto nivel

Nada está calculado frente a ella. Su propia teoría se vuelve praxis y lo demuestra: “Las matemáticas son algo que nos permite tener nuestra mente y razonamiento en forma. Son tan importantes porque nos enseñan a pensar y a aprender a hacerlo, es decir, a resolver problemas, plantearlos de manera adecuada y verlos sólo en su esencia”.

Mónica Alicia Clapp Jiménez, investigadora del Instituto de Matemáticas, mereció el Premio Nacional de Ciencias en la categoría de ciencias físico-matemáticas y naturales, “por su sobresaliente aportación en los campos de ecuaciones diferenciales parciales no lineales, los métodos variacionales y topológicos en análisis no lineal, así como la topología algebraica”.

¿Por qué es importante esto? “Porque las matemáticas son algo intrínsecamente humano, es la manera en cómo nos comunicamos con nuestro entorno, con la naturaleza, además, está todo lo que son las aplicaciones de esta ciencia. ¿Se imaginan a dónde iríamos si no tuviéramos computadoras?”

Por ello, afirmó, en México se hacen matemáticas de altísimo nivel, los matemáticos nacionales son reconocidos en las comunidades de la especialidad de todo el orbe, no sólo los de la UNAM. “De eso es de lo que se habla poco: de la capacidad que tenemos en México de incidir en esta ciencia”.

Contó: “A mí la vida me fue llevando por caminos muy particulares, y empecé a abordar la teoría de puntos críticos, a resolver estructuras de minimización. Actualmente trabajo con cierto tipo de ecuaciones que vienen de la geometría diferencial, estas ecuaciones son muy lindas porque tienen un montón de geometría en su interior”.

En general hay pocas mujeres matemáticas, “porque hemos tenido acceso a la ciencia muy recientemente, pero cada día somos más”, consideró.

La ganadora del Premio 2006 a la investigación en grupo del Ministerio de Ciencia y Educación Superior de Polonia, y la distinción Fellow of the American Mathematical Society Inaugural Class 2013, dijo que el prejuicio y el temor a las matemáticas tiene mucho que ver con la manera en que se enseñan, el modo es lo que las vuelve algo “tedioso, árido, y muy poco interesante, porque son mucho más que eso”.

Para darle la noticia del premio, la llamó el secretario de Educación Pública, porque no usa redes sociales, sólo WhatsApp, y eso porque la obligó el sismo del año pasado, era la única forma de comunicación.

–¿Se puede cuantificar el amor por la Universidad?

–¡Ufff!, en mi caso no, es inmenso. Es mi casa, mi familia, lo máximo.

(De la gaceta UNAM  http://www.gaceta.unam.mx/premio-nacional-de-ciencias-y-artes-a-tres-academicos/?fbclid=IwAR2A7MnBEmYYTHIT86Mp0_KUJ8AyciC_XIW7sIq1AbkMhdvkv0h1mlt_Z_I  )

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