José Antonio de la Peña Mena

Universitario ejemplar y matemático brillante reconocido internacionalmente.

Originario de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León, José Antonio de la Peña Mena es, sin duda, uno de los matemáticos mexicanos más reconocidos a nivel internacional. Inició su carrera de matemático en la Facultad de Ciencias (FC)  de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y concluyó sus estudios de licenciatura en 1980. Obtuvo los grados de maestro y doctor en Ciencias (Matemáticas) también en la UNAM, en 1981 y 1983 respectivamente; en los  tres niveles obtuvo la Medalla Gabino Barreda. Posteriormente realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Zúrich, Suiza. 

El director general del CIMAT, Dr. José Antonio de la Peña, fue elegido para recibir el Premio Universidad Nacional 2012 en el área de Investigación en ciencias exactas, en reconocimiento a su amplia trayectoria y a sus aportaciones en dicha especialidad.

 

José Antonio Stephan de la Peña Mena (Monterrey, Nuevo León, agosto de 1958), es un matemático mexicano. Fue director del Instituto de Matemáticas (1998-2006), Presidente (2002-2004) y Vicepresidente (2000-2002) de la Academia Mexicana de Ciencias y Coordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (2002-2004). De enero a octubre de 2007 fue director adjunto de Desarrollo Científico y Académico del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt), puesto al que renunció para contender por la Rectoría de la UNAM.

En el área de investigación en ciencias exactas por su liderazgo internacional en el área de Teoría de Representaciones y el desempeño sobresaliente en la formación de recursos humanos y en la labor docente en matemáticas.

El matemático José Antonio de la Peña sueña con que las matemáticas, que son la manera en que los niños se acercan por primera vez al pensamiento sistemático para la resolución de problemas, sean la punta de lanza del cambio educativo en el país

Pensamientos de José Antonio de la Peña

"Son (las matemáticas) el ingrediente principal en la enseñanza, junto con la lengua nacional. No estoy diciendo nada nuevo: esto es así desde la época de Napoleón, cuando las matemáticas sustituyeron al latín como centro de la enseñanza. Las matemáticas, por supuesto bien enseñadas, tienen la potencialidad de estructurar mejor el pensamiento, y un pensamiento más ordenado está en la  base para  poder resolver cualquier problema".


José Antonio de la Peña

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