Juan José Rivaud Morayta

Extraordinario maestro, educador, y divulgador de la ciencia

Licenciado en Matemáticas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Matemáticas por la Universidad Northwestern de Chicago, Illinois, con estudios de posdoctorado realizados en el Institute for Advance Studies en Princeton, New Jersey, impartió cátedra de Matemáticas en las principales universidades del país, así como en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV).

Este año (2003) cumple 60 Juan José —Juanjo— Rivaud. Su inagotable interés por las matemáticas nació en su casa, junto con su gusto por la cocina. Con su madre y su abuela comienza a descubrir el mundo de los olores y sabores. Su padre, ingeniero artillero, le abre las puertas de la geometría y del rigor y lo impulsa a seguir una licenciatura en “Ciencias Exactas”. Estas pasiones tienen algo en común: cuanto más se  comparten, más se disfrutan.

Juan José Rivaud Morayta (1943-2005), extraordinario amigo, maestro, educador, divulgador de la ciencia, un intelectual. Amante de la buena comida y de las buenas bebidas, gran cocinero, como pocos. 

Matemático por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Doctor en Matemáticas por la Universidad Northwestern. Evanston de Chicago, Illinois, con estudios de posdoctorado realizados en el Institute for Advance Studies en Princeton, New Jersey, impartió cátedra de Matemáticas en la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV).

Pensamientos de Juan José Rivaud Morayta

"En matemáticas, si bien hay muchos resultados muy llamativos para cualquier persona que se asoma a ellos, lo que a mí me parece más atractivo son sus métodos de trabajo y las relaciones que guardan con otros quehaceres. Es en su forma de abordar los problemas y en su manera de convencernos de las cosas donde, creo yo, radica su belleza: impresionantemente fría para muchos, pero que adquiere otra temperatura cuando nos damos cuenta que es una maravillosa creación del ser humano. Creación que por cierto viene disfrazada de sentido común, pero que es lo mpas alejado de él que podamos imaginarnos".


Juan José Rivaud M.

Go to top